Diego Trujillo sobre su papel en la obra "Doble o nada": "El poder siempre revela lo peor del ser humano"
- samuel nieto
- hace 24 horas
- 2 Min. de lectura

En el reconocido Teatro Nacional de la calle 71 en Bogotá, el actor Diego Trujillo en compañía de Paola Turbay, protagoniza la obra de teatro "Doble o nada": una puesta en escena que explora las tensiones del poder, la ambición y las dinámicas de género en el mundo laboral. Durante una entrevista con aldiamq.info, Trujillo definió la obra en una sola palabra: “ambición”, un concepto que, según él, atraviesa cada decisión y conflicto de los personajes.
Lejos de considerar la obra como un montaje estático, el actor explicó que el teatro es “un ser vivo”. Aunque el público pueda pensar que cada función es igual a la anterior, para los actores se trata de una búsqueda constante. “Todas las noches hay cambios, hay movimientos, hay cosas que suceden”, afirmó, resaltando que esa transformación permanente mantiene viva la experiencia escénica.
Uno de los ejes centrales de "Doble o Nada" es el poder. Frente a la pregunta de si este corrompe o revela la verdadera naturaleza humana, Trujillo fue contundente: “El poder siempre revela lo peor del ser humano. La obra, además, abre un espacio de reflexión sobre el desempeño de las mujeres en entornos laborales tradicionalmente masculinos, un tema que, según el actor, atraviesa la historia y puede explorarse aún más a fondo.
El carácter inmediato del teatro representa uno de sus mayores retos. No hay edición ni posibilidad de repetir escenas, todo ocurre en vivo. Esto exige que el actor mantenga una doble conciencia, atento a cualquier imprevisto técnico o error en escena, mientras el personaje incorpora esas situaciones con naturalidad para que el público no perciba la ruptura. Para lograrlo, Trujillo realiza antes de cada función un ritual que incluye ejercicio en el escenario, estiramientos y calentamiento vocal, un momento que le permite concentrarse y dejar atrás las preocupaciones del día.
Sin embargo, esa es también la mayor recompensa. La conexión directa con el público y la posibilidad de sentir su reacción en tiempo real convierten cada función en una experiencia irrepetible. Con este debut en "Doble o Nada", Diego Trujillo reafirma su compromiso con el teatro como un espacio de riesgo, reflexión y encuentro vivo con la audiencia.



Comentarios