El arte como abrazo: homenaje a la vida y la lucha contra el cáncer de mama
- va-velandia
- 23 oct 2025
- 2 Min. de lectura
En un encuentro lleno de color, música y esperanza, artistas y sobrevivientes del cáncer de mama rindieron homenaje a Sandra Reyes y a todas las personas que luchan día a día por su vida. El arte fue el lenguaje que unió las emociones y el amor por seguir adelante.
En medio de pinceles, risas y abrazos, el arte se convirtió en refugio. Así se vivió “Mujer y Arte”, un evento donde cada trazo y cada palabra parecían decir lo mismo la vida merece celebrarse, incluso en los momentos más duros. El ingeniero y artista Jois Rivers, impulsor de esta iniciativa, explicó que todo comenzó con una promesa: “Hace cuatro años perdí a una amiga por cáncer de seno. Su último deseo fue que compartiera un mensaje de reflexión, de prevención y de vida. Y eso intento hacer cada año con el arte”. En esta ocasión, Rivers presentó una pintura dedicada a Sandra Reyes, recordando su fuerza, su talento y su espíritu generoso.
Entre los momentos más conmovedores estuvo la intervención de un payaso humanitario diagnosticado con cáncer de mama, que con su sonrisa enorme, se robó el corazón del público. Entre risas, compartió su experiencia de enfrentar la enfermedad desde la alegría. “La risa es una curita para el alma y para el cáncer”, dijo, y el auditorio respondió aplaudiendo.
Habló de cómo el clown y la geloterapia la terapia de la risa lo han acompañado durante los tratamientos médicos. “Cuando logro que otra persona se ría, también me curo un poquito. Porque reír es recordar que seguimos vivos.”
También estuvo presente Mónica Silva, sobreviviente de cáncer de seno, quien compartió su historia con una serenidad que conmovió a todos. “El día que me dieron el diagnóstico sentí miedo, rabia, tristeza. Pero entendí que el cáncer también venía a enseñarme. Aprendí a mirarme con amor, a cuidar mi cuerpo y a agradecer lo que antes daba por hecho. Hoy soy más fuerte, más libre y más feliz”.
Su testimonio arrancó lágrimas entre los asistentes, especialmente cuando agregó: “A veces creemos que perder el cabello o pasar por una cirugía nos quita belleza, pero no. La belleza real está en seguir sonriendo cuando el cuerpo duele y el alma tiembla.”
El evento también contó con la presencia de profesionales de la salud que recordaron la importancia del diagnóstico temprano y el autoexamen. “Poner la mano en el pecho es un acto de amor propio”, dijo Santiago Rojas, doctor especializado en medicinas alternativas y complementarias. “Detectar a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, y hablar de ello sin miedo salva vidas.”
A lo largo del evento, se mezclaban los colores, las risas y los recuerdos. En una esquina, una pintura mostraba un corazón rosado en medio de una tormenta; en otra, una escultura representaba a una mujer con cicatrices convertidas en flores. Cada obra tenía una historia detrás, una historia de lucha, pero también de belleza.
Más que un homenaje, Mujer y Arte fue una invitación a mirar el dolor de frente y convertirlo en creación. A celebrar la vida en todas sus formas. A entender que el arte no solo adorna las paredes, sino también las almas, porque cuando el arte se hace con amor, no hay enfermedad que lo opaque, ni ausencia que lo borre.



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