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"Nunca se midan con el reloj de los demás": el camino de Juan Pablo Raba en el boxeo y las artes marciales

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    lyanmarianam7
  • 24 mar
  • 3 Min. de lectura

Escrito por: Lyan Muñoz

Juan Pablo Raba Sánchez, mejor peleador masculino amateur. En 2025 se coronó campeón nacional del peso ligero. (Foto tomada por Lyan Muñoz).
Juan Pablo Raba Sánchez, mejor peleador masculino amateur. En 2025 se coronó campeón nacional del peso ligero. (Foto tomada por Lyan Muñoz).

Empezó a entrenar buscando un cambio personal. Durante un tiempo tuvo sobrepeso, algo que no solo afectaba su salud, sino también la forma en la que se sentía consigo mismo. Por eso decidió acercarse al deporte con la intención de mejorar su condición física, cuidar su bienestar y cambiar algunos hábitos. Con el tiempo, lo que comenzó como una forma de mejorar su salud y su estética terminó despertando un interés más grande por el deporte.


Hoy, el colombiano Juan Pablo Raba practica boxeo y artes marciales mixtas (MMA), disciplinas que descubrió en ese proceso de cambio y que ahora hacen parte importante de su vida. Con el paso del tiempo también se ha consolidado como uno de los referentes del boxeo amateur en Bogotá y en 2025 fue reconocido como el mejor peleador masculino amateur, coronándose campeón nacional del peso ligero tras competir en más de cuatro peleas durante el año y ganar la mayoría de ellas.


En los deportes de combate no existen avances inmediatos. Cada paso requiere constancia, disciplina y la capacidad de mantenerse firme incluso cuando el cuerpo empieza a sentir el desgaste. La experiencia de Raba refleja precisamente ese proceso: el de alguien que se acercó al entrenamiento buscando sentirse mejor consigo mismo, pero que terminó encontrando en el deporte una forma de exigirse, superarse y construir una mentalidad más fuerte.


En conversación con aldeamq.info, el deportista habló sobre algunos de los momentos que han marcado su proceso dentro del boxeo y el MMA, disciplinas que hoy hacen parte de su rutina diaria. Según Raba, su forma de entrenar se basa en una exigencia física constante. Gran parte de sus sesiones comienzan con un trabajo fuerte de desgaste muscular, llevando el cuerpo al límite antes de pasar a la parte técnica del entrenamiento. La intención es que, cuando llegue el momento de perfeccionar golpes, movimientos o estrategias, el cuerpo ya esté cansado y el nivel de concentración deba ser mayor.


Uno de los momentos que más recuerda dentro de su proceso ocurrió el año pasado, cuando enfrentó tres fines de semana consecutivos de peleas. Aquella etapa representó un desafío importante tanto a nivel físico como mental. Según cuenta, el último combate fue el que más lo marcó, ya que el desgaste acumulado de las semanas anteriores comenzó a sentirse con mayor intensidad. Aun así, esa experiencia terminó convirtiéndose en una de las que más le dejó aprendizaje dentro del deporte. A pesar del cansancio, logró mantenerse firme y completar el proceso, entendiendo que la disciplina es lo que permite seguir adelante incluso cuando el cuerpo empieza a resentirse.


Disciplina y gloria


Gran parte de su forma de entender el deporte se resume en una frase que repite constantemente: “Sin disciplina no hay gloria”. Para Raba, muchas personas suelen pensar que el talento es lo que determina quién logra avanzar dentro del deporte, pero su propia experiencia le ha demostrado que la constancia termina siendo mucho más importante.


Él mismo reconoce que cuando comenzó a entrenar no se consideraba especialmente habilidoso. De hecho, recuerda que al inicio le costaba aprender algunos movimientos y que en comparación con otros se sentía algo "tosco" para ejecutar ciertas técnicas. Sin embargo, con el paso del tiempo entendió que la disciplina podía compensar muchas de esas dificultades. La repetición constante, el entrenamiento diario y la decisión de seguir practicando incluso cuando los avances parecían lentos fueron los elementos que le permitieron mejorar progresivamente y avanzar dentro del boxeo y las artes marciales.


Más allá de su propio proceso, Raba también espera que su experiencia pueda motivar a otras personas a acercarse al deporte. Considera que iniciar desde una edad temprana puede facilitar el desarrollo de una carrera deportiva, pero también cree que muchas personas se limitan al pensar que ya es demasiado tarde para comenzar. Frente a esa idea, su opinión es clara: cada persona tiene su propio ritmo. “Nunca es tarde, nunca se midan con el reloj de los demás. Pónganse su propio reloj e inicien desde ahí su proceso, cada proceso es diferente”.


Cómo reflexión final, Raba nos deja que el boxeo o cualquier arte marcial deben entenderse también como un proceso personal. Más que compararse constantemente con otros peleadores, considera que el verdadero progreso aparece cuando cada persona aprende a enfocarse en sus propias fortalezas. Para él, el crecimiento dentro del deporte no depende únicamente de vencer a un rival, sino de reconocer aquello que se hace bien y trabajar constantemente para mejorarlo. De esta manera, el entrenamiento se convierte no solo en una competencia, sino también en un camino de disciplina, aprendizaje y superación personal.

 
 
 

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