Union marital de hecho sin cohabitación: la Corte Suprema de Justicia despeja todas las dudas
- samuel nieto
- 5 mar
- 2 Min. de lectura
Una reciente discusión jurídica sobre la posibilidad de reconocer una unión marital de hecho sin convivencia ha generado debate en el derecho de familia colombiano. La pregunta surge a partir de una nota publicada por ámbito jurídico hoy 5 de marzo, en la que se explica que, en ciertos casos excepcionales la Corte Suprema de Justicia ha considerado viable reconocer este tipo de unión aun cuando la pareja no comparta el mismo domicilio.
Para profundizar en el tema, se entrevistó a una abogada y profesora de la Pontificia Universidad Javeriana, Sofía Escobar Dangond , quien explicó que, aunque la convivencia suele ser un elemento importante para demostrar la unión marital de hecho, el punto central no siempre es vivir en el mismo domicilio.
Según la profe, tradicionalmente se ha entendido que las relaciones de pareja se fundamentan en tres elementos básicos: “lecho, techo y mesa”. Estos elementos se refieren a compartir la vida cotidiana, el hogar y los recursos. Sin embargo, más allá de estos factores materiales deja claro que lo verdaderamente relevante es la intención de construir una vida en común.

"Yo pienso que sí es viable que exista unión marital de hecho sin necesariamente vivir juntos o que el domicilio sea el mismo de las dos personas”, afirmó la abogada durante la entrevista. No obstante, aclaró que la relación debe demostrar otros elementos que evidencien un vínculo estable, como el tiempo compartido y la existencia de un proyecto de vida conjunto.
Sofia, también señaló que la jurisprudencia ha considerado situaciones particulares en las que la convivencia puede no ser posible, como algunos casos de parejas del mismo sexo o contextos en los que factores sociales o personales dificultan compartir un domicilio. En estos escenarios, la ausencia de cohabitación no necesariamente elimina la existencia de una relación estable.
“Para no todas las personas puede ser igual de fácil compartir el domicilio, pero eso no desmerita el proyecto de vida en conjunto”, explicó.
Aunque la convivencia continúa siendo un elemento importante para probar una unión marital de hecho, la jurisprudencia colombiana ha empezado a reconocer que lo fundamental es la existencia de una comunidad de vida y un proyecto común entre los miembros de la pareja, incluso cuando no viven en el mismo hogar.



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