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Colombia profundiza la caída de nacimientos y consolida un cambio en su dinámica demográfica

  • Foto del escritor: Eduardo Carrascal
    Eduardo Carrascal
  • 24 mar
  • 3 min de lectura

Según el DANE, en 2025 se registraron 433.678 nacimientos, lo que representa una disminución de 4,5% frente al año anterior y marca el nivel más bajo de la última década.


Piedad Urdinola, directora del DANE, exponiendo las estadísticas vitales del 2025. (Foto tomada por Eduardo Carrascal).
Piedad Urdinola, directora del DANE, exponiendo las estadísticas vitales del 2025. (Foto tomada por Eduardo Carrascal).

Colombia sigue mostrando una reducción importante en su tasa de natalidad. Así quedó claro luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) revelara que en 2025 se registró una caída de 4,5% en el número de nacimientos.


La reducción no responde a un suceso aislado, por el contrario, hace parte de una tendencia sostenida que se ha venido acumulando desde hace varios años y que, tras la pandemia, ha mostrado una aceleración importante.


"Muy importante anotar que ya veníamos con estas tasas de decrecimiento que eran al rededor del -1 o -2,7 en el año 2013, algunas subidas por allá en el 2017 (1,4), pero a partir de la pandemia vemos una caída que se acelera y se profundiza", dijo Piedad Urdinola, directora del Dane en entrevista con aldeamq.info.


Aunque la caída de los nacimientos ya era evidente antes de 2020, las variaciones desde 2022 muestran un cambio en la velocidad del decrecimiento, con descensos interanuales de dos dígitos en años recientes y un ajuste en 2025.


En este contexto, la tasa global de fecundidad se ubica en 1,0 hijos por mujer, un nivel considerablemente inferior a la tasa de reemplazo poblacional que es de 2,1 hijos por mujer. Este indicador muestra que, en ausencia de factores como la migración, el país se encamina hacia un escenario de envejecimiento progresivo en su población.


En comparación regional, el país presenta una de las caídas más aceleradas de los últimos años. En Brasil, la tasa de fecundidad se sitúa alrededor de 1,6 hijos por mujer, mientras que en México es cercana a 1,8 y el por lado de Argentina alrededor de 1,5. A diferencia de Colombia, donde la reducción reciente ha superado el 10% anual en los años posteriores a la pandemia, en estos países el descenso ha sido más gradual, con variaciones anuales más moderadas.


El comportamiento de las defunciones refuerza esta lectura. En 2025 se registraron 283.378 muertes, lo que representa un incremento de 2,8% respecto a 2024. Si bien las cifras se redujeron respecto al pico que hubo durante la pandemia, aún no regresan estos números a los niveles previos a 2020, lo que indica la llegada de un nuevo nivel estructural de mortalidad. A esto se le añade que el 73,8% de defunciones corresponden a adultos mayores, reflejando un cambio en la composición por edades.


La combinación de una natalidad en descenso y una mortalidad que se mantiene en niveles relativamente altos está reduciendo de manera progresiva el crecimiento natural de la población. Este suceso demográfico tiene implicaciones que se proyectan sobre variables económicas y sociales, especialmente en lo relacionado con sistemas como el pensional y el de salud, así como en el movimiento futuro del mercado laboral, que podría verse afectado en su producción.


Estos datos divulgados por el DANE nos muestran que Colombia está transitando hacia una fase más avanzada de su proceso demográfico. Lo que muestran las cifras es un cambio estructural en la forma en que crece y se compone la población, con efectos que se harán más visibles en el mediano y largo plazo. Pese a que aún no parezca preocupante, si esta tendencia se sostiene por unos años más, el país puede entrar a una fase de caída potencialmente en ámbitos como el PIB o la capacidad productiva.




 
 
 

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