La "notaría de la fe": cómo las religiones mueven los hilos de la economía en África
- laura soler
- hace 3 días
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Se realiza en Bogotá el foro "Diplomacia cultural África-Colombia: territorios afro, paz y desarrollo sostenible". Una de las ponencias explica cómo para los africanos, la fe es fundamental en las transacciones diarias de los ciudadanos.

El 21 de mayo se presentó la charla “Religión y sus implicaciones económicas en las sociedades africanas”. La persona que dirigió esta charla fue María Eugenia Correa, diplomática, exministra y exviceministra de educación.
Para el pensamiento hegemónico occidental, la espiritualidad suele encasillarse como un asunto del ámbito privado o, en el peor de los casos, como un obstáculo tradicionalista para el desarrollo económico.
Sin embargo, en el continente africano la realidad dicta una norma completamente distinta: allí no existe una separación entre lo sagrado y lo profano. La fe no solo es un refugio espiritual, sino el motor que dinamiza mercados, valida contratos y sostiene la supervivencia material de millones de personas.
Tras una experiencia amplia siendo embajadora colombiana y su diplomacia en el continente, Correa planteó un giro epistemológico necesario para entender las "matrices religiosas" que configuran las economías africanas contemporáneas.
La Notaría de la Fe y el Vitalismo Bantú es uno de los conceptos más innovadores de la ponencia, ya que es el modelo de confianza social, al que la investigadora denominó la "notaría de la fe". Mientras que en Occidente los intercambios comerciales dependen de costosos aparatos burocráticos (contratos, auditorías, tribunales y seguros), en gran parte del territorio africano donde las instituciones estatales heredadas del colonialismo son débiles la confianza se deposita en la matriz religiosa compartida.
"Cuando dos comerciantes comprometen una misma matriz religiosa, ya sea el respeto a los ancestros, los códigos de la Sharía o los valores cristianos, la palabra empeñada adquiere un carácter sagrado. La confianza religiosa reduce el riesgo de incumplimiento y reemplaza la función del aparato estatal", explicó Correa.
Esta dinámica hunde sus raíces en la religión tradicional africana y en la filosofía del vitalismo bantú, una cosmovisión donde la vida es una fuerza compartida entre los seres humanos, la naturaleza y los ancestros. Bajo este esquema, la tierra no es una mercancía transable, sino un bien sagrado. Además, el enriquecimiento egoísta es visto con sospecha, obligando a la redistribución de los excedentes a través de ritos y apoyos colectivos gestionados por los ancianos del clan.
Finalmente cierra compartiendo sus vivencias como diplomática en su recorrido por el continente que ilustran que en África la tradición y la modernidad no se contradicen, sino que se sintetizan en un sincretismo vivo. Desde el auge del turismo cultural en las iglesias talladas en roca de Lalibela (Amhara, Etiopía) en Etiopía, hasta el papel de las instituciones religiosas en el aislamiento económico del régimen del Apartheid y la posterior reconciliación en Sudáfrica, la fe sigue llenando los vacíos del Estado.



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